Un relevamiento de FUNDAR, la Universidad Torcuato Di Tella, el Observatorio PyME y el BID sobre más de 400 empresas muestra que el 42% de las PyMEs argentinas ya implementa inteligencia artificial en alguna etapa de su operación. Donde el impacto se ve más rápido es en la administración financiera: las empresas que suman agentes de cobranza automáticos reducen entre un 25% y un 35% los días promedio de cobro, e integrar el sistema de ventas con ARCA permite emitir facturas electrónicas sin carga manual. El límite no suele ser el costo, sino el desorden previo: si los cobros, el stock y la facturación viven en planillas separadas, conviene ordenar esos procesos antes de automatizarlos.
La IA no arregla un proceso desordenado; multiplica el que ya funciona
Fuente: El Cronista, 06/2026