Un relevamiento publicado esta semana en Infobae confirma lo que venimos observando en la práctica: más de la mitad de las PyMEs argentinas ya incorporó alguna herramienta de inteligencia artificial, pero su uso se concentra en marketing y ventas. Solo el 45% la aplica en administración y gestión — y apenas el 18% la usa para automatizar decisiones operativas reales. La brecha no es tecnológica: es de proceso. Las empresas que avanzan más rápido son las que primero ordenaron sus datos y definieron qué quieren medir antes de implementar cualquier herramienta.
Tener IA sin tener los procesos claros es como poner un motor de Fórmula 1 en un auto sin dirección.